Al este del Edén

 

AL ESTE DEL EDÉN

En un pueblecito costero en Estados Unidos, ajeno a una lejana guerra que les acabará llegando,
vive la familia Trask, marcada por el temprano abandono de la madre y por un padre profundamente religioso. 
Entre sus hijos hay una relación propia de Caín y Abel. Cal (James Dean), el protagonista de esta historia, que representaría la figura de Caín, es un joven inquieto y trastornado, a la vez que entregado y voluntarioso para ganarse el reconocimiento y el perdón de su padre.

Un plano que lo define a la perfección se da cuando está subido en un tren que se marcha. El
propio hecho de subirse al tren en marcha denota inestabilidad. A su vez, al ponerse el jersey, se lo ata como si de una camisa de fuerza se tratase, como intentando autocontenerse. Y el humo del tren, parece que emane de su cabeza, reflejando rabia y malos pensamientos por descubrir la verdad sobre su madre en la escena anterior.
Aron, el hermano de Cal (Abel, siguiendo con las comparaciones bíblicas), es un joven ingenuo, inocente y formal. Se compadece de su hermano. Aparenta madurez pero no es consciente del mundo que le rodea. El padre, Adam, (referenciando claramente a Adán) es un hombre marcado tanto por el abandono de su mujer como por ser profundamente creyente. La relación entre Cal y su padre se presenta como inestable y cambiante. En cámara se muestra a través del uso de planos aberrantes u “holandeses”

Una escena que define la familia a la perfección, es la cena que ocurre hacia el inicio del film, en la
cena posterior a la discusión en la fábrica de hielo. Se nos presenta un plano con una composición harmónica y equilibrada. En primer término, nos encontramos un salón con las luces apagadas, en segundo término, a través de una puerta abierta de par en par, vemos la estancia donde comen con la mesa donde están ellos sentados, iluminada por una tímida lámpara. Ya dentro de la estancia, se nos muestra un plano general de la mesa desde el otro lado. En las esquinas de la mesa encontraremos sentados a Cal y a su padre (uno en cada esquina), simbolizando su distanciamiento, a la vez que el enfrentamiento (se miran a la cara, conocen la realidad).
En medio, y mirando hacia otra dirección (desconocimiento, inocencia), se encuentra Aron, enfrentado a una silla vacía, la ausente figura materna. La iluminación en el plano proviene de una lámpara que cuelga encima de la cabeza de Aron (inocencia, desconocimiento de la verdad), todo a su alrededor está en penumbra Cuando la secuencia se fragmenta en planos más cerrados, se muestra de forma sincera la torcida relación entre los personajes a través de planos aberrantes.

Hacia el final, cuando ellos dos discuten tanto por el origen del dinero “sucio” (conseguido especulando con el precio de las alubias), como después por revelar la verdad a Aron, encontramos varios planos de estas características. Cabe destacar un plano en el que Cal se está balanceando en un columpio a la vez que se sincera con su padre; añadiendo la “locura” expresada a través del movimiento de paneo de cámara a la inestabilidad ya existente por la inclinación de la imagen. 

Cuando aparece Aron por primera vez, entendemos desde el primer momento la dualidad establecida en la relación fraternal. Aunque se busque reconstruir la historia de Caín y Abel, la película no lo reduce a un enfrentamiento del bien contra el mal, más bien, busca un enfrentamiento de lo inocente e ideal contra la dura realidad. Al inicio del film, después de que Cal fuera a increpar y seguir a su progenitora hasta a su lugar de “trabajo” con el fin de confirmar sus temores, Aron, acompañado por su pareja, se lo encuentra medio escondido y atemorizado al lado de un árbol pegado al camino por donde iban andando. Aron, andando por el camino recto e iluminado y el, escondido entre las sombras. Los árboles y la maleza representan la incómoda verdad, al igual que la pérdida de la inocencia. Siguiendo con las similitudes bíblicas, esto representaría “el árbol del conocimiento del bien y del mal”, presente en Adán y Eva (sus padres). Hay tres momentos claves donde esta clave metafórica aparezca. Al inicio, tras seguir a hurtadillas a su madre hasta el burdel que regenta, la vemos a ella atravesar un jardín lleno de maleza, prácticamente selvático que va desde la verja de
fuera hasta la puerta del recinto. Cal, se queda a la entrada de la verja sin traspasarla. Descubre la verdad sin afrontarla, solo se enfrenta a ella (lanza una piedra). El segundo momento, es el comentado anteriormente, el encuentro con su hermano, donde ya nos sitúan a cada personaje. El último momento, al final, en pleno clímax, tras el fallido intento de redención ante su padre
(referencia a sacrificios a Dios) se va a llorar debajo del árbol del jardín. Después de que Aron le recrimine a Cal todos sus errores, este sale de su escondite y lo lleva hacia el burdel que gestiona su madre, le hace ver la realidad. Cuando rompe el cristal de la ventanilla del tren de un cabezazo, representa como choca con esa realidad que le ocultaron y es incapaz de asimilar.

El personaje de la madre, bajo el prisma misógino de la historia de Adán y Eva (representando a Eva), muestra a la figura de la mujer como pecaminosa, ruin y codiciosa, abandonando a su familia a cambio de vender su cuerpo y alma. Un plano que define la relación con su hijo Cal, se da cuando después de pasear juntos, llegan a su despacho. Allí, vemos un plano medio de ella sola en el plano, de espaldas mirando hacia el espejo, donde se muestra su cara junto con la de su hijo. El plano, se presenta como centrado y harmónico, no obstante, el reflejo en el espejo está totalmente torcido. Representando el dolor y el sentimiento de culpa que siente realmente la madre bajo ese caparazón por el cual no asoman los sentimientos.

Abra, la novia de Aron, además de un importante motor de la trama, es un personaje que busca continuamente la paz entre los miembros de la familia Trask. Un plano que la define a la perfección, es tras la discusión entre Cal y su padre por contarle la verdad a Aron (narrada a través de planos totalmente aberrantes), se muestra un plano cerrado totalmente recto y harmónico de ella acompañado por una puerta, cuyas líneas resaltan la idea de rectitud. Busca la romper la desunión padre-hijo haciéndole ver sus errores. Otro momento clave se da al final cuando el padre está encamado tras sufrir un ictus, ella actúa como intermediaria intentando convencer a ambos por separado. Cuando intenta convencer a Cal, observamos como dos elementos dentro del plano marcan una cruz; por un lado, la puerta de entrada a la habitación donde está su padre, marca una línea vertical completamente recta (el camino correcto, la reconciliación). Por otro lado, una línea inclinada unos 45º hacia abajo marcada por la barandilla de la escalera (ruta de escape, relación torcida, alusión a los planos aberrantes). Opta por la puerta (el bien, la rectitud).

A modo de epílogo, me planteo la pregunta: ¿es “Al este del edén” “Leyendas de pasión” (Edward Zwick, 1994) si esta fuera una buena película. Son realmente muchos los factores que hacen pensar que esta película fue mucho más que una mera referencia: una chica que genera discordia entre los hermanos (uno formal y el otro rebelde), el contexto de una 1ªGM que la tienen más cerca de lo que creían inicialmente, una madre que los abandonó a una temprana edad, un padre que
sufre un ictus por las desgracias que le generan los hijos…

Martí Boronat


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